Luchar en Equipo
Martes, 19 Agosto 
En un barco de regatas lo más importante es la comunicación entre todos los miembros de la tripulación. Y hay que entrenarse y prepararse para que sea fluida y eficaz. Es muy importante utilizar un conjunto de términos comunes a los que todos estén acostumbrados.
Para indicar una misma cosa siempre debemos utilizar la misma palabra de forma que no admita dobles interpretaciones y que todo el mundo entienda lo mismo. Y toda la tripulación debe convivir lo suficiente entre sí, para que estén acostumbrados y no haya confusiones. Para simplificar y tener claro las distancias todo el mundo utiliza la eslora como unidad de medida. Por ejemplo hablaremos de “Cruzar una estela situada a 3 esloras”. Es mucho más fácil medir las cosas en comparación con la eslora de nuestro propio barco que empezar a hablar de metros, ya que normalmente no es necesario tanta exactitud. Cuando estamos llegando a una boya en la que debemos virar, es mucho más sencillo avisar diciendo “boya a 3 esloras”, para que todo el mundo interprete de forma directa lo que falta por llegar.
Otro ejemplo típico de claridad y contundencia en la comunicación es el aviso de la llegada de una ola. El encargado de vigilarlas gritará “Ola” para que todos estén atentos frente a la llegada de un impacto fuera de lo común. Obviamente en mala mar no tendría sentido “cantarlas” todas so pena de acabar “tarado” por tanto aviso inútil. Sólo se deben avisar las excepcionalmente fuertes que se salgan del estado medio actual de la mar.
En regatas es importante hablar del rumbo que hacemos respecto a un barco con el que nos estamos batiendo. Y lo mismo ocurrirá con la velocidad, que frecuentemente indicaremos en relación con nuestro competidor. Por ejemplo diremos que vamos a medio nudo (medio nudo más que el barco al que acabamos de superar).
