Mas Sobre la Compra de una Lancha

Martes, 5 Agosto   

La seguridad que ofrece un constructor de renombre y asentado en el mercado, debe ser muy considerada. Pero no deje de informarse sobre la marcha de la empresa. A veces los astilleros cambian de manos por problemas financieros. Los  nuevos dueños puede que sigan o no, los niveles de calidad acostumbrados. Importantes marcas del marcado muy conocidas han cambiado en los últimos años de manos, en algunos casos para mejor, y en otros ..no tanto.

Pedir informes financieros del astillero y también del distribuidor no está de más, y aunque pueden quedar “tapadas” muchas cosas, está claro que si existen demasiadas irregularidades estás quedarán reflejadas. Existen astilleros que cuando las cosas vienen mal dadas, bajan la calidad de sus productos sin que ello suponga un descenso en el precio que el comprador acaba pagando.

Una vez decidida la compra no pida modificaciones del proyecto o nuevos extras ya que estos son pagados muy caros, por no hablar de las modificaciones que a veces puede llegar a ser ruinosas. Además cualquier modificación sobre la distribución “estándar” que ofrece el fabricante no sólo es peligrosa sino que además será cobrada muy cara. Ojo, ya que los astilleros tienen muy bien estudiado todas las dimensiones y quizás al pretender ganar unos centímetros a un camarote, esto puede hacer impracticable el paso al sofá en el salón. Por ello antes de pasar el pedido, considere con espíritu crítico todos los accesorios y necesidades. Pero tenga en cuenta que muchos elementos como la electrónica puede ser perfectamente montados a posteriori por usted mismo o por un profesional instalador, lo cual le puede ahorrar dinero si la entrega del barco es a largo plazo (más de un año), ya que los precios de la electrónica tienden a la baja a bastante velocidad. Además los técnicos instaladores de cada equipo son verdaderos especialistas en su materia, lo cual no se puede decir de todos los oficios de algunos astilleros.